La intervención de los bancos centrales y la fluidez del crédito

Escrito por || 5 diciembre, 2011 en Actualidad Económica - Sin comentarios

Los bancos centrales de Europa, EEUU (Reserva Federal), Reino Unido, Japón, Suiza y Canadá han anunciado recientemente una acción coordinada para facilitar liquidez, en todas estas divisas, a sus respectivos sistemas bancarios. Esto ya ocurrió con la crisis de Lehman.

Se estaba produciendo una muy importante crisis de liquidez, que podía afectar a los pagos de las transacciones internacionales y, por lo tanto, al comercio. Mediante este acuerdo, los bancos centrales se prestan entre ellos para que no haya carencia de divisas, sobre todo dólares. Los diferentes bancos centrales tienen sus mecanismos para facilitar liquidez en sus respectivas monedas a sus sistemas bancarios pero cuando un banco necesita adquirir una divisa que no es la suya y no cuenta con ella, acude a los mercados interbancarios internacionales, donde los principales prestadores, como es lógico, son los bancos naturales de esa divisa.

Desde que se inició la crisis financiera internacional, hace ya cuatro años, el mercado interbancario tiene un funcionamiento errático y claramente deficiente. La razón es que se ha extendido una enorme falta de confianza entre los bancos, que dificulta que se produzcan préstamos entre sí, ni siquiera a plazos cortos. Desde mediados de 2010, la crisis de la deuda soberana de los países periféricos del euro, ha agravado este problema respecto a todos los bancos de la eurozona, hasta los de las economías del euro más potentes. Como una gran parte del comercio internacional se realiza en dólares, se ha producido una importante escasez de esta divisa, que es lo que esta actuación coordinada ha solucionado.

La crisis de la deuda soberana de países del euro lleva más de un año y medio, no sólo sin solución, sino saltando de un país a otro, lo que introduce serias dudas sobre la viabilidad del euro como moneda, trasladándose a todo el sistema bancario de la zona euro. La falta de confianza ha llegado a producir fuga de depósitos bancarios, invirtiéndose su importe en activos financieros de fuera de esta zona.

Con esta medida se restablece la confianza, si no en el sistema bancario euro, sí en la validez, rapidez y sencillez de las transacciones financieras internacionales, en cualquier divisa y provengan del banco que sea, aún de los de la zona euro.

Es un primer paso, además a nivel mundial, de acción coordinada para restablecer la confianza. Los bancos centrales confían entre sí, y estos con sus respectivos sistemas bancarios. A este paso, deberán seguir otros que veremos en próximos posts para que el crédito vuelva a fluir.

 

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