El mito de que no hay financiación (I)

Escrito por || 30 diciembre, 2011 en Financiación - Comentarios desactivados en El mito de que no hay financiación (I)

Ríos de tinta se han escrito utilizando expresiones como que las instituciones “han cerrado el grifo” a la hora de dar financiación, o que no renuevan “absolutamente” ninguna póliza de crédito. Incluso otros han cuestionado realmente que se estén firmando las operaciones impulsadas por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) que se publican en los datos. Tal vez debamos poner algo de cordura a esta situación, que, no dejando de ser complicada, debamos irnos al extremo de concebirla como apocalíptica.

La realidad, conociéndola desde dentro, es que hay muchas empresas que ven cómo se renuevan sus pólizas de crédito, a las que se está impulsando mediante financiación para invertir en su negocio, recibiendo capital para internacionalizar, incluso sigue habiendo emprendedores que con un plan de negocio en las manos e ilusión arrancan su iniciativa empresarial.

En este post y próximos, vamos a analizar factores que pueden determinar o haber determinado el por qué sí se deniegan operaciones, o se rebaja capital de lo solicitado por la empresa. Esa es la realidad, que hay un mayor filtrado, y las entidades financieras son más selectivas. ¿Cómo estar entre “los elegidos”?

La importancia de los avales: ¿Se han firmado operaciones sin aval, o con un aval muy reducido, en los años anteriores? Sí, es una realidad, en tiempos en los que la coyuntura económica era radicalmente diferente, y el acceso a la financiación era más asequible. Aunque nunca se ha llegado a regalar financiación a empresas por parte de entidades responsables, sí que las condiciones eran más flexibles. Pero los tiempos han cambiado, y en ocasiones recibimos emprendedores o empresarios solicitando financiación, y ante la posibilidad de avalar la operación a nivel personal, la respuesta es una sonrisa o un rotundo no. No estamos hablando de hipotecar inmuebles o de pedir avales de terceros, sino avalar personalmente la operación. La negativa genera la siguiente pregunta: Si un empresario no está dispuesto a creer en su proyecto hasta el grado de responsabilizarse y avalar personalmente la operación, ¿cómo espera que una entidad crea en su proyecto? Difícilmente. Tal vez haya que cambiar la mentalidad y asumir cierto grado de riesgo a cambio de obtener el premio de la financiación.

En próximos post veremos más factores decisivos para recibir financiación en la actualidad o para comprender la negativa de las entidades financieras.

 

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