¿Mejorará el pago a proveedores la financiación a la PYME?

Escrito por || 24 febrero, 2012 en Actualidad Económica, Financiación, PYMES - Comentarios desactivados en ¿Mejorará el pago a proveedores la financiación a la PYME?

En el consejo de ministros de hoy, viernes 24 de febrero, se va a tratar una nueva línea del Instituto de Crédito Oficial que pretende acabar con los enormes retrasos en que están incurriendo las administraciones autonómicas y locales en sus relaciones comerciales.

Ya se intentó con la anterior Administración con una línea de 3.000 millones de euros, orientada a los proveedores de administraciones locales, con una utilización bastante escasa. En un seminario impartido en el Banco de España, un alto directivo del ICO comentaba que la razón del poco éxito de esta línea era el escaso coste político de no pagar, mucho más reducido que el coste financiero de una línea de crédito que hay que devolver, principal e intereses.

Cuando los retrasos en los pagos se dilatan tanto dejan de ser simples retrasos para convertirse en mora. La morosidad de las administraciones públicas tiene un efecto perverso en la economía española y explica una parte significativa de la pérdida de empleo y de la restricción de crédito. Efectivamente, una morosidad tan generalizada produce un efecto dominó, donde las empresas contratistas empiezan, a su vez, a retrasar los pagos a sus proveedores, hasta que llegan a aquellas empresas que tienen un peso muy importante del componente laboral en su estructura de gastos, lo que las coloca en situaciones muy complicadas. A su vez, las empresas dejan de atender sus compromisos con los bancos, aumentando la mora financiera. Las nuevas provisiones que tiene que adoptar la banca perjudica su solvencia, reduciendo sus posibilidades de dar crédito, ya de por sí muy debilitadas por la inicial mora inmobiliaria.

En resumen, una serie de círculos viciosos que intenta romper esta nueva medida. Se mencionan cifras muy importantes de 40.000 millones de euros. Su efecto sería enormemente positivo. En materia de financiación a la PYME tendría una consecuencia directa ya que reduciría los plazos de cobro, disminuyendo las necesidades de financiación. Pero indirectamente, las entidades financieras verán reducida la morosidad y, por lo tanto, las provisiones, mejorando su solvencia y la capacidad de conceder crédito.

Los comentarios no están disponibles.