¿Deslocalizar tu producción o “relocalizar”? (I)

Escrito por || 26 abril, 2012 en Actualidad Económica - Sin comentarios

La obsesión de la sociedad moderna por conceptos como “low cost”, globalización y outsourcing, la necesidad de ser más competitivos en costes, de aumentar beneficios que justificar a socios e inversores, y otros motivos han provocado en la última década una avalancha de decisiones de deslocalizar la producción industrial, es decir, sectores como el textil, calzado, electrónica, juguetería o componentes han visto cómo sus costes de producción se reducían notablemente al cerrar o reducir su presencia en España o ciertos países de Europa y comenzar a fabricar o ensamblar dichos productos en regiones como Asia (China, Vietnam y Malasia, principalmente), Sudamérica, Marruecos o incluso algunos países de Europa del Este.

Sin duda que esto, de igual modo, ha provocado que el sector industrial en nuestro país vea reducido su peso en el PIB del 21% a un 14% en tan sólo la última década, con su consecuente repercusión en generación de riqueza, potencial económico y pérdida de empleo. Un sector que ha colaborado y favorecido dicha estrategia ha sido el logístico, que a un ritmo frenético ha conseguido colocar en cualquier parte de mundo un contenedor o una caja de productos casi con la misma facilidad que se transportaba a un país de nuestro entorno hace pocos años, además que los costes de transporte han bajado notablemente, mejorando la competitividad.

Sin embargo, desde 2010, algo que contablemente y financieramente parecía una huída sin retorno, parece que para algunas empresas tiene fecha de caducidad, y es que muchas industrias vuelven a apostar por ir “relocalizando”, es decir, ir trayendo parcialmente (o incluso algunos con miras a traer totalmente) la producción que tenían a miles de kilómetros. Muchas PYMES o grandes corporaciones está viendo el modelo del “nearshore” como el más óptimo. El “nearshore” consiste en que empresas que están radicadas en ciudades principales como Madrid, Barcelona, Bilbao o Valencia tengan su producción industrial o incluso de servicios en regiones o ciudades secundarias dentro de nuestro propio país donde los costes pueden verse reducidos en hasta un 40%. ¿Por qué este cambio de estrategia hacia la relocalización? Responderemos en el siguiente post.

 

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