Cuando oímos términos como Mercado de Valores, Bolsa, IBEX35, Mercado Continuo, etc., siempre lo asociamos a grandes corporaciones, multinacionales o empresas con una gran trayectoria y facturación. Es cierto que la tradición (y en parte la lógica y el propio sistema) así lo ha marcado. No obstante, existe un escenario que fue concebido para empresas con pequeña capitalización y PYMES, incluso empresas en fase incipiente pero con potencial, llamado Mercado Alternativo Bursátil (MAB).
La definición oficial de su objeto es la siguiente: El MAB es un mercado dedicado a empresas de reducida capitalización que buscan expandirse, con una regulación a medida, diseñada específicamente para ellas y unos costes y procesos adaptados a sus características. Resumiendo: Si tienes potencial, lo demuestras, tienes una mínima trayectoria, y los canales tradicionales no te han permitido conseguir financiación, o por alguna razón quieres otra alternativa, te presentamos al MAB.
Este mercado permitió hace unos 5 años acceder a PYMES, pero con ciertas exigencias y regulaciones:
- Ser una empresa en activo, totalmente operativa.
- Tener la figura social de Sociedad Anónima.
- Se exige un asesor registrado y un proveedor de liquidez.
- Se obliga a informar puntualmente su información contable y societaria con transparencia.
¿Qué ventajas o desventajas tiene la decisión de buscar financiación en el MAB? ¿Cuánto cuesta para una empresa esta opción? En el próximo post intentaremos resolver estas cuestiones.



