¿Qué 6 acciones nos hacen ser poco productivos durante nuestra jornada laboral? (II)

Escrito por || 11 octubre, 2017 en Emprendedores - Sin comentarios

ser productivos

En la primera parte de nuestro post vimos algunas acciones o costumbres que en nuestro día a día, y en nuestra jornada laboral, nos pueden hacer ser poco productivos. El conocerlas puede ayudarnos a hacer un autoexamen honesto y honrado, y ver si nos sentimos identificados con alguna de ellas. En ese caso, merece una reflexión y ver si podemos trabajar de una forma distinta, destacando que no se trata de trabajar más y conseguir solo más objetivos, sino que se trata de trabajar mejor. Hoy expondremos otras tres acciones que nos pueden hacer poco productivos:

  • Trabajar en multitarea: ¿A quién no le ha ocurrido muchas veces el estar atendiendo varias cosas a la vez? A todo el mundo. No obstante, si se convierte en nuestra forma habitual de trabajo, no solo no vamos a ser productivos, sino que la ansiedad y la inoperatividad se apoderará de nosotros. Está demostrado que centrarnos durante un tiempo determinado en una sola tarea hace que sea de mayor calidad y realizada en un menor tiempo. La multitarea eleva la probabilidad de error, aumenta los tiempos al tener que repasar dónde nos quedamos, y genera un mayor stress.
  • No realizar pausas: Todavía hay quienes se encierran en su despacho durante horas y horas, y deciden no levantarse ni moverse hasta no terminar una lista de tareas. Lo que antaño se relacionaba con un profesional ejemplar, hoy se asocia a falta de equilibrio, pues igualmente se ha demostrado que las largas jornadas sin pausas empeoran gravemente nuestra salud a largo plazo, aumenta la probabilidad de errores, limita la frescura de ideas y reduce la productividad. Es recomendable hacer pequeñas pausas de 5 o 10 minutos regularmente, levantarnos, hacer algún pequeño ejercicio de cambio postural, y despejar la mente.
  • Leer recurrentemente las redes sociales: Estamos bombardeados en nuestros dispositivos electrónicos de alertas y mensajes procedentes de nuestras redes sociales. El tener habilitadas dichas alertas puede ser útil en nuestro tiempo de ocio, pero en el trabajo cualquier distracción de este tipo conlleva un valioso tiempo. ¿Por qué? Está demostrado que al ver una alerta o un mensaje, solemos prolongar ese tiempo, y lo que iba a ser “un segundo” se convierte en 10 minutos. Esto supone tener que emplear tiempo para refrescar en qué nos quedamos. Varias interrupciones no planificadas a lo largo de la jornada suponen un valioso tiempo. En cambio, interrupciones planificadas con un tiempo marcado, son más que provechosas.

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