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La mayoría de los trabajadores, en contra de suprimir puentes

Una encuesta del Observatorio del Empleo de AgioGlobal refleja el rechazo mayoritario de los trabajadores a la supresión de puentes o al traslado de fiestas al lunes más cercano. El 64% considera que en España no hay demasiados puentes y vacaciones, sino que “las cosas están bien así” y que “la crisis es una excusa para quitarlos”.

Según la encuesta, elaborada por Feebbo.com entre ciudadanos que actualmente tienen empleo, dos de cada tres se manifiestan abiertamente en contra de reducir puentes y festivos para mejorar la productividad.

Aunque uno de cada tres trabajadores españoles sí cree que disfrutamos de demasiados días de asueto y un 20% considera que quitar algún puente “mejoraría la productividad”, un abrumador 78% cree que el traslado de festivos afectaría negativamente a la motivación de los trabajadores. De hecho, un 66% asegura que “la gente trabaja mejor cuando está contenta”.

Con respecto a la actitud de los trabajadores frente a su empresa a raíz de la crisis, la mitad de los trabajadores dice que trabaja ahora lo mismo que antes, un 28% asegura estar “más motivado” para ayudar a su empresa a superar la crisis y otro 20% admite que ahora trabaja más y se queja menos, según recoge el Observatorio del Empleo de AgioGlobal.

A vueltas con el banco malo y la financiación a la PYME

Hasta ahora, las principales medidas adoptadas por el Gobierno para reformar el sistema bancario han sido, por un lado, el saneamiento de sus balances mediante un aumento de las provisiones por sus activos inmobiliarios y, por otro, la reducción de la mora de las administraciones públicas mediante los préstamos a proveedores.

Como estas no medidas no tendrán sus efectos hasta pasado un tiempo prudencial,  se vuelve a hablar del “banco malo”, aunque sin estatuto bancario, es decir, de simples sociedades de tenencia de bienes inmobiliarios. Lo que se pretende es que los bancos saquen de sus balances estos activos inmobiliarios, que ahora se denominan “tóxicos”.

Lo primero que destacamos es que no se va a tratar de un banco, lo que indica que a estas entidades no se van a aportar préstamos, sino solo inmuebles, adquiridos por los bancos, bien directamente, bien como consecuencia de adjudicaciones de créditos morosos. Ello implica una limitación de entrada.

Surgen varios interrogantes. El primero es el valor al que se van a valorar esos inmuebles. La respuesta más fácil es al “valor de mercado”, lo que no es sencillo, cuando el mercado inmobiliario casi no existe. Será esencial la tasación, ya que el valor debe ser atractivo para que entren inversores ajenos al propio banco. Ahora bien, el valor medio de aportación no puede ser inferior al valor contable (valor de adquisición menos provisiones), ya que sí así fuese estaríamos afectando negativamente a la solvencia del banco, que es precisamente lo que se pretende solucionar. Todo apunta al convencimiento de que la valoración contable de los inmuebles en poder de la banca será la adecuada. En este punto recordamos que el aumento de provisiones no se ha aplicado íntegramente en casi ninguna entidad bancaria.

El segundo es como se van a financiar. Es imprescindible que la participación de los bancos sea minoritaria y en ningún caso deben ostentar el control, ya que consolidarían sin solucionar el problema para el que se crean. Por ello es imprescindible la valoración adecuada y atractiva.

Son muchas las ventajas para el banco de esa aportación de inmuebles a sociedades independientes. Aportan liquidez, elimina las dudas de si la valoración es la adecuada, no hay que conservarlos, etc. Ahora bien, la principal es que dejan de consumir recursos propios a la banca. Efectivamente, el inmovilizado material debe tener su contrapartida en los recursos propios, del ocho por cien. Dado que la mayoría de los bancos no se encuentran sobrados de solvencia, la liberación de recursos propios por la colocación de los inmuebles permitirá que los bancos cumplan su misión, facilitar el crédito.

¿Puede una PYME cotizar en bolsa? (I)

Cuando oímos términos como Mercado de Valores, Bolsa, IBEX35, Mercado Continuo, etc., siempre lo asociamos a grandes corporaciones, multinacionales o empresas con una gran trayectoria y facturación. Es cierto que la tradición (y en parte la lógica y el propio sistema) así lo ha marcado. No obstante, existe un escenario que fue concebido para empresas con pequeña capitalización y PYMES, incluso empresas en fase incipiente pero con potencial, llamado Mercado Alternativo Bursátil (MAB).

La definición oficial de su objeto es la siguiente: El MAB es un mercado dedicado a empresas de reducida capitalización que buscan expandirse, con una regulación a medida, diseñada específicamente para ellas y unos costes y procesos adaptados a sus características. Resumiendo: Si tienes potencial, lo demuestras, tienes una mínima trayectoria, y los canales tradicionales no te han permitido conseguir financiación, o por alguna razón quieres otra alternativa, te presentamos al MAB.

Este mercado permitió hace unos 5 años acceder a PYMES, pero con ciertas exigencias y regulaciones:

  • Ser una empresa en activo, totalmente operativa.
  • Tener la figura social de Sociedad Anónima.
  • Se exige un asesor registrado y un proveedor de liquidez.
  • Se obliga a informar puntualmente su información contable y societaria con transparencia.

¿Qué ventajas o desventajas tiene la decisión de buscar financiación en el MAB? ¿Cuánto cuesta para una empresa esta opción? En el próximo post intentaremos resolver estas cuestiones.

 

¿Deslocalizar tu producción o “relocalizar”? (II)

Analizábamos en un post anterior el cambio de ciclo que en algunos sectores se estaba observando desde 2010 principalmente, y es la decisión de muchas empresas de “plegar velas” en su producción en el exterior (Asia, Latinoamérica, Norte de África y Europa del Este) para contemplar el volver a traer la producción, o al menos parte de ella nuevamente a España (relocalización), tal vez asumiendo el “nearshore” como la estrategia a seguir, aprovechando los costes más bajos en algunas regiones o ciudades de España, de hasta un 40% menos que ciertas ciudades principales.

Las razones de este cambio de estrategia son numerosas, pero vamos a analizar algunas de ellas:

  • Las previsiones de ahorro no se han cumplido: Cuando hace unos años el empresario o emprendedor tomó la decisión de analizar con la calculadora en la mano la rentabilidad de la producción, tal vez obvió factores como por ejemplo el restar a dicho margen los viajes periódicos de control al país, gastos derivados como controles aduaneros o logísticos que han podido cambiar, el que la regulación o legislación en dicho mercado o país haya cambiado (riesgo legal o político), o que incluso la divisa se haya revaluado tanto que el margen comercial se ha visto reducido a la mínima expresión.
  • Simplicidad de operaciones: Nada tiene que ver para un empresario madrileño, la lógica se impone, el producir textil en Shanghai que el producir textil en Alicante o Lugo, por poner un ejemplo. ¿Razones? Cierto es que los costes chinos están a años luz comparativamente con lo costosos que pueden resultar a su lado los costes de cualquier región española. Sin embargo, hay que reconocer que las operaciones se reducen:

- Los costes logísticos se reducen notablemente.

- El control de calidad se puede supervisar constantemente sin contar con presencia en otro país o viajes constantes.

- Ante cualquier incidencia que requiera presencia física, cualquier punto de la península está a una hora de avión o
pocas horas en automóvil.

- Evitamos problemas de comunicación que supongan tensiones con el productor o suministrador, y se minimizan
riesgos.

Estas son solo algunas de las razones por las que algunos empresarios están tomando esta decisión de relocalizar. Sin embargo, cada sector y negocio es bien diferente, lo que provoca que nuevamente toque poner en la balanza las ventajas y los riesgos o inconvenientes, y echar números. Si aún estás decidido a externalizar en el extranjero, hay empresas a las que apoyamos, con una excelente planificación y análisis de costes, que llevan años haciéndolo con éxito. ¿Te unes?

 

¿Cómo afecta la reducción del déficit público a la financiación de las pymes?

¿Cuál debe ser el ritmo de reducción del déficit público? ¿La austeridad impuesta por Alemania/Europa es la causa de la recesión que sufrimos en España y en los otros países periféricos?

El déficit público exige financiarlo y para ello hay que acudir a los mercados. Estos pueden estar cerrados o exigir unas condiciones excesivas que alimenten un crecimiento desmesurado del mismo. Por lo tanto, el ritmo debe ser el necesario para que los mercados entiendan que es realista y sostenible. Solo así se abrirán las puertas a la financiación.

Por lo tanto, no tiene mucho sentido solicitar a Europa que nos permita reducir el ritmo de desaceleración del déficit, ya que la Unión Europea no es un sustitutivo de los mercados, a no ser que ya estuviésemos intervenidos, lo que nadie quiere. Muchos políticos exigen al Banco Central Europeo mayores intervenciones y que, en resumen, se convierta en el comprador de última instancia, lo que ha venido haciendo, directa o indirectamente, en los últimos meses. Además de estar prohibido por las normas fundacionales del Banco Central Europeo, la monetización de la deuda es peligrosísima y la historia económica está llena de ejemplos.

La mera polémica introduce, por sí sola, un elemento de incertidumbre que provoca una subida de la prima de riesgo, lo que afecta no solo a las condiciones de la deuda pública, sino a la financiación general de la economía española, dificultando el acceso al crédito de familias y pymes. Es un ejemplo más, en definitiva, de no creer en el mercado y pensar que en él existen compartimentos estancos.

¿Deslocalizar tu producción o “relocalizar”? (I)

La obsesión de la sociedad moderna por conceptos como “low cost”, globalización y outsourcing, la necesidad de ser más competitivos en costes, de aumentar beneficios que justificar a socios e inversores, y otros motivos han provocado en la última década una avalancha de decisiones de deslocalizar la producción industrial, es decir, sectores como el textil, calzado, electrónica, juguetería o componentes han visto cómo sus costes de producción se reducían notablemente al cerrar o reducir su presencia en España o ciertos países de Europa y comenzar a fabricar o ensamblar dichos productos en regiones como Asia (China, Vietnam y Malasia, principalmente), Sudamérica, Marruecos o incluso algunos países de Europa del Este.

Sin duda que esto, de igual modo, ha provocado que el sector industrial en nuestro país vea reducido su peso en el PIB del 21% a un 14% en tan sólo la última década, con su consecuente repercusión en generación de riqueza, potencial económico y pérdida de empleo. Un sector que ha colaborado y favorecido dicha estrategia ha sido el logístico, que a un ritmo frenético ha conseguido colocar en cualquier parte de mundo un contenedor o una caja de productos casi con la misma facilidad que se transportaba a un país de nuestro entorno hace pocos años, además que los costes de transporte han bajado notablemente, mejorando la competitividad.

Sin embargo, desde 2010, algo que contablemente y financieramente parecía una huída sin retorno, parece que para algunas empresas tiene fecha de caducidad, y es que muchas industrias vuelven a apostar por ir “relocalizando”, es decir, ir trayendo parcialmente (o incluso algunos con miras a traer totalmente) la producción que tenían a miles de kilómetros. Muchas PYMES o grandes corporaciones está viendo el modelo del “nearshore” como el más óptimo. El “nearshore” consiste en que empresas que están radicadas en ciudades principales como Madrid, Barcelona, Bilbao o Valencia tengan su producción industrial o incluso de servicios en regiones o ciudades secundarias dentro de nuestro propio país donde los costes pueden verse reducidos en hasta un 40%. ¿Por qué este cambio de estrategia hacia la relocalización? Responderemos en el siguiente post.

 

¿Cómo contribuye la exportación a mejorar la competitividad de la economía española?

El servicio de estudios del BBVA acaba de publicar un informe muy positivo sobre la competitividad española en estos años de crisis y sus repercusiones sobre el sector exterior.

Está claro que los principales problemas económicos de España son la consolidación fiscal (reducción del déficit público), la reestructuración del sistema financiero y el redimensionamiento del sector inmobiliario. Sin embargo, la recuperación de la competitividad contribuirá a suavizar los ajustes del corte plazo. Los datos demuestran que España está haciendo un buen trabajo en esta materia y en un plazo muy corto y esta mejora puede poner a nuestra economía, no solo en el camino de la recuperación, sino hacia las altas tasas de crecimiento que teníamos antes de la crisis.

Las exportaciones han crecido el 30 % desde el inicio de 2009 y a finales de 2011 ya eran superiores a los niveles de pre crisis, siendo el 9,5% superiores a las de principios de 2008, frente a un estancamiento de la zona euro en su conjunto.

Las exportaciones representan ya el 30,5 % de nuestro PIB, cuatro puntos más que antes de la crisis y con una mejora de casi ocho puntos en menos de dos años. Esta participación en la riqueza nacional es similar a la del Reino Unido y mejor que Francia o Italia. Todavía hay mucho que hacer, ya que estamos lejos de la media de la zona euro (44%) y del más del 50 % de Alemania.

Las causas que explican esta mejora son las siguientes:

  • La jornada laboral media ha aumentado una hora por semana.
  • La productividad por empleado ha aumentado el 11,1 % desde principios de 2008, el mayor incremento en la zona euro.
  • La remuneración por empleado se ha mantenido constante desde finales de 2009, por lo que el crecimiento de la productividad ha sido mayor que el incremento salarial.
  • Los costes laborales unitarios han caído el 4,2 % desde principios de 2008, mientras que en la zona euro han subido el 6,5 %.
  • El diferencial de inflación de bienes ha sido favorable desde 2007, a razón de medio punto anual. Aunque menor, este diferencial positivo también se ha producido en el caso de los servicios.

La aceleración en la mejora de los datos en los dos últimos años apunta a una continuación en el futuro próximo, que deberá consolidarse con un cambio cultural en la empresa española, más abierta al exterior.

Como hemos comentado, queda mucho por hacer, sobre todo en Madrid. Su peso exportador está muy lejos del que corresponde a su riqueza empresarial, muy lejos del de Cataluña (27 %) o Valencia (21 %). Es una buena noticia: hay mucho trabajo por delante.

¿Cuáles son los Indicadores de Confianza Empresarial para el II Trim. 2012?

El 10 de Abril de 2012, el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó por primera vez, los Indicadores de Confianza Empresarial (ICE). Se realizan sobre una muestra de 7.694 establecimientos. Los ICE recogen las opiniones de los gestores de los establecimientos sobre la marcha de su empresa para cada trimestre pasado y sobre sus expectativas para cada trimestre entrante, y se elaboran y publican trimestralmente. Se consideran tres indicadores diferentes:

  • El Indicador de Expectativas Armonizado (denominado Expectativas): Recoge la diferencia entre el porcentaje de respuestas favorables y desfavorables relativas al trimestre entrante.
  • El Indicador de Situación Armonizado (denominado Situación): Incluye la diferencia entre el porcentaje de respuestas favorables y desfavorables relativas al trimestre que está acabando.
  • El Índice de Confianza Empresarial Armonizado (ICEA) se construye a partir de la Situación y de las Expectativas.

¿Cuáles han sido las conclusiones de este primer informe de ICE? El Índice de Confianza Empresarial Armonizado se ha situado en 101,39 puntos en el segundo trimestre de 2012, lo que supone una mejora en la confianza de los empresarios de 1,39 puntos respecto al primer trimestre.

Se puede decir que se ha reducido la desconfianza de los empresarios sobre la evolución futura de su empresa en el segundo trimestre del año (el Balance de Expectativas, alcanza los 35 puntos en el segundo trimestre frente a los 44 puntos registrados en el primer trimestre, lo que supone una mejora de nueve puntos). Sin embargo, a pesar de la mejora de este trimestre, el clima de confianza empresarial sigue siendo desfavorable, con un índice de pesimismo del 43%, mientras que solo el 8% de los establecimientos son optimistas sobre la marcha futura de su negocio en este II Trimestre 2012. Sin duda que son buenos indicadores a los que estar atentos en los próximos trimestres para ver el sentimiento empresarial, que suele ser un buen termómetro adelantado de la marcha de la economía.

 

¿Conoces la Enterprise Europe Network?

Hoy os presentamos una red europea que sigue siendo una desconocida para muchas empresas que, teniendo como patrimonio un buen nivel de i+d, de tecnología, capacitación, y buscando el objetivo de internacionalizar su conocimiento, servicios o productos, por su envergadura necesita apoyarse en instituciones u organismos que brinden ayuda en las fases más incipientes, y apoyo para consolidarse. Se trata de la red Enterprise Europe Network, organismo promovido por la Comisión Europea y que cuenta con casi 4.000 expertos en 40 países, a disposición de empresarios e investigadores, mediante la cual pueden encontrar asesoramiento y distintos servicios de apoyo.

Los principales modo de ayudar a las PYMES o investigadores a nivel internacional son:

  • Información y asesoramiento sobre el funcionamiento de los mercados de bienes y servicios.
  • Derechos de propiedad industrial, normativas técnicas y políticas de la Unión Europea.
  • Comunicación y difusión de congresos, encuentros comerciales y eventos de transferencia tecnológica.
  • Cooperación empresarial e internacionalización mediante diversos canales, como por ejemplo, una base de datos de ofertas y demandas tecnológicas.
  • Asesoramiento en patentes, propiedad intelectual, fuentes de financiación, y asistencia técnica.

Entidades como la Cámara de Comercio e Industria de Madrid, o la Fundación Madrid+d, forman parte de esta red europea, la cual es un fenomenal punto de apoyo si tienes los ojos puestos en la internacionalización, si tienes un perfil científico-tecnológico y necesitas ayuda para salir fuera.

 

La financiación a los proveedores de las administraciones públicas

Antes de que estas medidas estén en marcha ya leemos críticas a las mismas. Sobre todo, porque será la banca la ultima beneficiaría al retener las cantidades abonadas para compensar posiciones deudoras de los empresarios beneficiados.

En nuestra opinión, esta crítica tiene escaso fundamento y desconoce el verdadero fundamento de estas medidas, que no es otro que reducir la morosidad general del sistema. Cuando una administración pública retrasa sus pagos a un proveedor, le introduce una necesidad de financiación, que debe solucionar. Su primera reacción será acudir a su banco y si no encuentra respuesta no tendrá más remedio que retrasar él sus pagos a sus proveedores. Se produce así un movimiento generalizado de aumento de los plazos de pago y cobro, que en Avalmadrid vemos todos los días en nuestra labor de análisis de riesgos.

La cadena se rompe cuando una de las empresas que sufre este alargamiento de los plazos de cobro no puede, a su vez, retrasar los pagos, lo que se produce, por ejemplo, en empresas donde los gastos de personal tienen una especial fuerza. En este caso y ante la falta de financiación bancaria, el empresario empieza a incumplir sus obligaciones, entre otras, con las entidades de crédito. El acreedor tiene que empezar a provisionar por dudoso o moroso, lo que afecta a su solvencia, impidiéndole que aumente su cartera de créditos. Se produce un círculo vicioso, que se alimenta a sí mismo, al que estamos tan acostumbrados en estos momentos.

Esta medida pretende romper este círculo vicioso, que al final acaba en la banca, permitiendo que esta recupere provisiones, lo que le permitirá volver a dar crédito, que es su razón de ser.