UNICSKIN

De la banca de inversión a fundar UNICSKIN

Mónica Sada viene de una familia de médicos, aunque su propia formación es en Derecho y Administración de Empresas por ICADE. Pasó ocho años en banca de inversión en Nueva York, primero en JP Morgan y después en Deutsche Bank, y tenía, en sus propias palabras, una carrera consolidada y estable. Lo que la llevó a dejarla fue algo mucho más personal que profesional: una vida entera lidiando con severos problemas en su piel sin que ningún dermatólogo, ni en España ni en Estados Unidos, le diera una solución definitiva. Siempre acababa en la farmacia, con fórmulas magistrales que combinaban principios activos que ni siquiera se vendían al público.

«Si alguien como yo, sin tiempo ni una piel fácil, no encontraba una respuesta eficaz, seguramente había muchas más personas en la misma situación«, explica. En 2016 volvió a España decidida a convertir esa búsqueda personal en una empresa. Se reunió con más de 35 laboratorios en Europa y visitó 15 fábricas de tecnología en Asia antes de lanzar el primer dispositivo. Así nació UNICSKIN, en 2017.

UNICSKIN: tu aliado, para llevar el servicio de la clínica a  tu casa

La propuesta de UNICSKIN parte de una observación muy concreta: en 2017 no existía en España ninguna marca que uniera la aparatología médico-estética, reservada hasta entonces a las clínicas, con la dermocosmética de alta concentración. UNICSKIN desarrolla dispositivos no invasivos de uso doméstico (máscaras LED, radiofrecuencia, electroestimulación) diseñados para replicar en casa resultados hasta entonces exclusivos de una cabina médico-estética, combinados con fórmulas cosméticas propias.

Mónica resume su convicción de fondo así: no se convence al mercado con marketing sino con evidencia. La tecnología LED de UNICSKIN es, según explica, la misma que utiliza la NASA, después de que los astronautas descubrieran que esa luz aceleraba la cicatrización de sus heridas. Al principio, quien le creyó fue el consumidor más informado, el que hoy se conoce como «skintellectual»: gente que buscaba parámetros técnicos y no solo un envase bonito.

Esa apuesta se sostiene con datos concretos: los dispositivos trabajan a irradiancias del orden de 30 mW/cm², frente a los 10-15 mW/cm² habituales en la competencia, con cientos de LEDs reales frente a los 50 o menos de muchas alternativas low cost, y cuentan con certificación CE y, en los mercados que lo requieren, FDA. La marca ha incorporado además diagnóstico facial y capilar por inteligencia artificial, capaz de analizar el estado de la piel en 30 segundos, y ha dado ya el salto de la piel al cabello con un casco de bioestimulación capilar.

El resultado es un sistema completo, dermocosmética más tecnología médica, difícil de replicar para un competidor que solo vende un aparato o solo vende un sérum.

El reto de crecer siendo una empresa de hardware

Ese mismo modelo trae consigo una tensión financiera constante. A diferencia de una marca puramente cosmética, UNICSKIN tiene que financiar constantemente desarrollo tecnológico, mínimos de producción en fábricas especializadas de Asia, certificaciones regulatorias y stock, todo ello antes de vender una sola unidad. El ciclo de vida de cada dispositivo (entre I+D, validación clínica y lanzamiento) se mide en años, no en meses.

La formación de Mónica Sada en banca de inversión le ha servido para saber estructurar esa tensión con disciplina: planificar con margen, decidir qué se financia con caja propia y qué con instrumentos externos, y no lanzar un dispositivo hasta que el modelo de producción y stock es sólido. Pero para una pyme de producto físico, contar con mecanismos de financiación y garantía adaptados a ese modelo de negocio ha sido, en sus palabras, clave para crecer sin poner en riesgo la operación diaria.

Las dificultades no se han limitado a lo financiero. Mónica resume así estos años: una pandemia, crisis internacionales, subidas de costes y los obstáculos propios de montar una empresa de producto físico siendo una pyme. «Crear una empresa es arriesgarlo todo tú sola, y si algo sale mal, la responsabilidad última es tuya«, dice. La pandemia, sin embargo, fue la excepción a esa dureza: como la propuesta de UNICSKIN siempre fue trasladar el centro de estética al hogar, cuando el mundo se quedó en casa las ventas online crecieron a triple dígito y la marca se expandió a más de 30 países en ese mismo periodo.

UNICSKIN hoy

UNICSKIN está presente en más de 40 mercados, exporta alrededor del 75% de su producción y es la marca número 1 en tecnobelleza en Oriente Medio, además de número 4 en skincare en la región. El público también ha cambiado: si al principio la sostuvo el «skintellectual» más informado, hoy la compran personas de entre 25 y 70 años, hombres y mujeres por igual, con el hombre representando ya una parte relevante de las ventas de skincare premium, y con diagnóstico y personalización de por medio gracias a la inteligencia artificial. Conviven dos perfiles de cliente: el «post clínica», que ha probado tratamientos profesionales y exige la misma eficacia en casa, y el paciente habitual de clínica, que usa los dispositivos para prolongar en casa el resultado de sus tratamientos.

Avalmadrid: fabricar al ritmo de la demanda no de la exigencia de la banca

UNICSKIN empezó a trabajar con Avalmadrid en 2022, con el aval que da forma a este caso, y desde entonces han colaborado en otras operaciones de garantía. Aquella primera financiación respondía a una necesidad doble: ampliar el catálogo de dispositivos y reforzar el stock para no quedarse corta ante una demanda que crecía a la vez en varios mercados. Fue una financiación mixta, una línea de crédito y otras líneas de working capital, pensadas para una empresa de producto físico que tiene que fabricar mucho antes de facturar. El respaldo llegó en un momento crítico: en Oriente Medio, UNICSKIN había agotado sus máscaras LED en un solo día, y sin stock suficiente en el momento en que un mercado despega, la ventana de oportunidad se pierde.

La garantía de Avalmadrid permitió dimensionar la producción a la altura de la demanda real, en lugar de crecer más despacio de lo que el mercado pedía. Cuánto de ese crecimiento corresponde en concreto a este aval es difícil de aislar, señala Mónica Sada, porque UNICSKIN combina distintos tipos de financiación con varias entidades bancarias. Para ella, la diferencia frente a la banca tradicional es de fondo: la banca suele analizar una empresa por su balance y su histórico, un criterio que penaliza a una pyme de producto en fase de crecimiento acelerado, cuyo activo real está en la propiedad intelectual, las patentes y la demanda internacional, no en el ladrillo. En Avalmadrid encontró un interlocutor dispuesto a entender ese modelo de negocio.

«Avalmadrid nos dio la garantía que necesitábamos para crecer al ritmo que el mercado nos pedía, no al ritmo que la banca tradicional nos permitía.»  Mónica Sada, fundadora y CEO de UNICSKIN

Qué esperamos ahora

Mónica Sada ve a UNICSKIN en cinco años consolidada como marca de referencia mundial en Medical Techno-BioSkincare, con más categorías (ya ha dado el salto de la piel al cabello) y más presencia en retail de lujo, clínicas y hoteles de cinco estrellas. Tecnología médica validada a nuevas partes del cuerpo, con evidencia clínica detrás y sin rebajar el estándar por hacerlo más comercial.

Compartir

Más casos de éxito

UNICSKIN
Cómo una pyme española de tecno belleza financió su crecimiento internacional sin depender exclusivamente de la banca tradicional
Caso de éxito Estíbaliz Hernando
Estíbaliz Hernando: de profesora de inglés en Reino Unido a dueña de un centro de referencia en Getafe
CASO DE ÉXITO YAINFE
YAINFE es una empresa especializada en la gestión integral, tratamiento y recuperación de residuos
CASO DE ÉXITO DIGITALES
DigitalES es la Asociación Española para la Digitalización, que agrupa a las principales empresas tecnológicas de telecomunicaciones.
CASA ÁLVAREZ
Casa Álvarez es una empresa centenaria especializada en Anatomía Patológica, Histopatología y Citopatología, que suministra material científico
WOOPTIX
Wooptix es una empresa tecnológica española constituida en 2014 que tiene su origen en la Universidad de La Laguna, en Tenerife.