Estíbaliz Hernando: de profesora de inglés en Reino Unido a dueña de un centro de referencia en Getafe
Veinte años fuera para volver a empezar
Estíbaliz Hernando se graduó en Magisterio con mención en inglés hace más de 25 años. Con 24 se fue a trabajar a Reino Unido, donde pasó dos décadas como profesora, los últimos quince coordinando a estudiantes de primer año en una universidad. Cuando volvió a España encontrar trabajo en colegios para dar clases no fue el problema. El problema era las condiciones laborales y económicas de estos contratos y, sobre todo, la forma en que se enseñaba inglés en las aulas con ratios que no dejaban margen para hacer las cosas de otra manera.
De esa frustración nació la idea de abrir su propio centro. Un centro que le permitiría implementar una metodología que rompiera con la forma en que ella misma había aprendido el idioma, memorizando reglas gramaticales con apenas práctica oral.
Por qué Helen Doron y por qué Getafe
Helen Doron English es una franquicia que lleva más de 45 años funcionando en más de 40 países con una idea que le convenció desde el principio: aprender el idioma jugando, no memorizando reglas de un libro. Montarlo por su cuenta hubiera sido mucho más complicado porque habría tenido que renunciar a todo lo que esta franquicia pone a su disposición; aplicaciones, videojuegos y actualizaciones constantes.
Getafe lo eligió por motivos personales: es el barrio de toda la vida de su pareja, vive a cinco minutos de la academia, es una zona joven y en crecimiento, y nadie ofrecía en esta zona esta metodología. La cercanía se nota en el día a día. Es fácil que Estíbaliz se cruce con las familias de sus alumnos por la calle o en el comercio de la esquina, no solo en la puerta del centro.
El obstáculo con el que no contaba
El primer año fue el más duro, y no por la parte pedagógica porque esa la dominaba de sobra, sino porque se enfrentaba a algo que no había hecho nunca: gestionar su propio negocio. A esto se sumó una dificultad más estructural. Había pasado toda su vida adulta fuera de España, así que no tenía historial bancario aquí. El local que encontró para el centro necesitaba una reforma que superaba con creces el dinero que había podido ahorrar y la banca tradicional no le ofrecía una vía razonable para cerrar esa diferencia que necesitaba para ponerlo en marcha.
Fue su pareja quien le habló de Avalmadrid, en 2022, justo en ese momento de necesidad crucial para avanzar. Así arrancó una relación con ellos que hoy suma tres operaciones en cuatro años.
Tres operaciones, un mismo objetivo: crecer sin depender de un casero
La primera financiación le permitió abrir el centro. Estíbaliz decidió habilitar el espacio por fases en lugar de acometer las dos salas de golpe, dejando que fuera la propia demanda de las familias la que marcara el ritmo de crecimiento. Ese momento llegó en 2025: ya no podía atender a todas las familias que pedían información, así que acometió la reforma de la segunda sala. El resultado fueron más grupos y más alumnos.
La tercera operación, tuvo lugar este mismo año y fue la compra del local que hasta entonces tenía alquilado con opción a compra, un plazo que ella misma había negociado desde el principio para reunir la entrada necesaria. Durante años vivió con la incertidumbre de invertir en la reforma de un espacio que no era suyo, con el riesgo de que alguien le subiera el alquiler o se quedara con el local para otro negocio. Comprarlo le ha quitado, en sus propias palabras, un importante peso de encima.
El resultado; una cifra de alumnos que no para de crecer
El centro abrió en septiembre con 50 alumnos matriculados. Cinco cursos después, supera los 230, con un crecimiento orgánico sostenido tanto en alumnado como en profesorado. Pero Estíbaliz lo mide también, en otros términos: niños que llegan contentos y se van contentos, familias que notan mejoras en el colegio y en casa, y un centro que se ha convertido en referencia para los colegios del barrio.
Por qué ha recurrido a Avalmadrid las tres veces que necesitó capital
Estíbaliz lo resume en el trato: la sensación de que su gestor en Avalmadrid quiere ayudarla cada vez que acude, no solo tramitar una operación. Es el mismo consejo que le da a cualquier autónomo del barrio que dude si alguien va a financiarle: que acuda a Avalmadrid, porque van a ser honestos porque si la operación es viable lo resuelven con rapidez.
¿Y ahora que viene?
Estíbaliz no se plantea abrir un segundo centro. Su prioridad es consolidar el que ya tiene: este curso suma dos servicios nuevos, una biblioteca y preparación para los exámenes de Cambridge. El objetivo, dice, es ofrecer el mejor servicio posible en el centro que ya tiene, no multiplicar ubicaciones.
«Si no hubiera sido por Avalmadrid, no hubiera podido emprender este camino.» Comenta – Estíbaliz Hernando, fundadora del centro Helen Doron English en Getafe
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